
Se dice que el origen de la fascitis es el sobrepeso, o un aumento de la actividad física. Pero, el origen de la fascitis no es este. La causa de la fascitis está más relacionada con: entrenamiento inadecuado, variaciones anatómicas en los pies, pronación exagerada, pies planos, planta del pie arqueada y rígida (pies cavos), un tendón de Aquiles corto, personas que tiene limitada la flexión del tobillo, un calzado inadecuado, etc... en definitiva, la fascitis se produce por desequilibrios biomecánicos en las extremidades inferiores que nos obligan a mal apoyo.
Aunque por ejemplo bajar de peso, si se tiene sobrepeso, es importante. Lo realmente importante se comprobar el defecto mecánico al caminar o correr y corregirlo, con zapatillas, fisioterapia, plantillas, etc.
Otra causa de la fascitis plantar es el desgarro producido por traumatismo. Este tipo de fascitis es menos común y el tratamiento para cada caso será particular.